Punto de encuentro de todos aquéllos que estén interesados en vida y obra del Padre Leonardo Castellani (1899-1981)

Para comunicarse con nosotros, escribir a castellaniana1899ARROBAgmailPUNTOcom
Mostrando las entradas con la etiqueta Papeles. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Papeles. Mostrar todas las entradas

lunes, 19 de julio de 2021

Cinecittà, perenne fábrica de sueños

Cinecittà es el Hollywood italiano. Con 40 hectáreas, es el estudio de filmación más grande de Europa. Fue inaugurada por Benito Mussolini el 21 de abril de 1937, en un gran acto junto a su hijo Vittorio y el director general de cinematografía Luigi Freddi. Allí se filmaron grandes megaproducciones como Scipione l'africano (1937) y La corona di ferro (1941).  Después de la Segunda Guerra Mundial, fue utilizado durante dos años como campo de "desplazados". Se calcula que en esos dos años llegó a albergar a tres mil refugiados divididos en dos grupos: italianos (incluyendo numerosos colonos de Libia y Dalmacia) e "internacionales" (yugoslavos, polacos, egipcios, iraníes y griegos). Es en este contexto que el P. Castellani usa a esta "ciudad" como marco y escenario de su novela Los Papeles de Benjamín Benavides.

Don Benjamín —o don Benya, como le llamaban los guardianes italianos— era un judío sefardí que estaba —y estará eternamente— preso en el campo de concentración de Cinecittà, a 12 kilómetros de Roma; el Hollywood italiano soñado por Mussolini y realizado en parte, que las tropas aliadas convirtieron en campamento de prisioneros, criminales, vagos o repatriables: de evacuees, co­mo los llamaban los soldados yanquis: pronunciar eveicuyís. Don Benya ¿en qué categoría estaba? Ni él, ni yo, ni nadie lo sabe. Agarrado por la oleada del vendaval contemporáneo, había sido arrojado a un rincón, cargado de cadenas y olvidado. Lo más claro que se podía sacar de su caso era lo siguiente: —Don Benya, ¿por qué está usted preso? —Porque no tengo papeles. —Pídalos a Alemania. —En Alemania los destruyeron por ser yo judío. —Pídalos pues a los italianos. —Los italianos aquí dependen de los norteamericanos. —Pídalos a los norteamericanos. —Los norteamericanos tienen otra cosa que hacer que ocuparse de un miserable como yo —dijo el pobre Benya. En definitiva, don Benya estaba preso . . .

A continuación una simpática nota aparecida en el diario La Prensa escrita por Mariano Casas Di Nardo:

Los 19 estudios que componen el set más importante de Europa no descansan a 84 años de su inauguración

Cinecittà, perenne fábrica de sueños

El recuerdo de Mastroianni y Charlston Heston, de Fellini, Audrey Hepburn, Gassman y Liz Taylor es el combustible espiritual que mueve esta gran usina del séptimo arte.

 


miércoles, 16 de agosto de 2017

Traducciones de Castellani al inglés

El amigo "Trujamán Reaccionario" (Roberto Hope) ha realizado la traducción al inglés de varios escritos del Padre Leonardo Castellani, además de artículos "castellanianos" y originales.

Se pueden descargar de aquí: https://plus.google.com/collection/giEnbB


viernes, 16 de junio de 2017

Sale la tan esperada segunda parte de la biografía



En esta segunda parte de la vida del P. Leonardo Castellani, el lector podrá acompañarlo en el largo calvario que le tocó en suerte después de su expulsión de la Compañía de Jesús (peripecia que se expuso con detalle en la primera parte de su biografía).

Con apenas 50 años de edad, Castellani es suspendido “a divinis”: no puede administrar sacramentos, ni predicar, ni enseñar, ni publicar libros, y es, prácticamente, reducido al estado laical. Pero como no hubo debido proceso previo a esta condena, tampoco hubo apelación posible. Y mucho menos término al castigo que, de hecho, duró casi veinte años. Randle examina minuciosamente todo esto y muestra cómo Dios –una vez más– se las arregló para sacar bienes de tanto mal: veremos cómo Castellani adoptó el estado de “ermitaño urbano”, consiguió casa y se puso a escribir los mejores libros de su vida. También comprobaremos cómo se santificó en perfecta pobreza y cómo se las ingenió para no volverse loco, cerrando en cambio el ciclo de su vida, después de haber combatido el buen combate, con una muerte tan santa cuanto conmovedora.


Más información en http://www.vorticelibros.com.ar/libro.php?id=144

viernes, 25 de noviembre de 2016

El micrófono de Dios

En alguna oportunidad, Castellani se refiere al P. Riccardo Lombardi S.J., quien fuese apodado "il Microfono di Dio".
[Sobre el estado actual de la Iglesia] ya ha hablado el padre Lombardi, en un librote titulado Pío XII: Per un mondo migliore que está en nuestras manos; el cual Lombardi, "il microfono di Dio", aunque no esea santo de nuestra devoción, "propala" aquí varias cosas excelentes, entre ellas una amplia revisión del armazón externo de la Iglesia, que parece —y está— hoy día carcomido en tantas partes.

"La introducción más y más larga y directa de los laicos en la ciudadela eclesiástica, tan celosa hasta hoy de la exclusividad de sus poderes", exclama el orador italiano, tesis que tiene por autor primero al excelso poeta francés Paul Claudel. En suma, en vez de que los sacerdotes se "entren" de obreros, que los obreros hagan un poco de sacerdotes, en ese gran "senado de católicos" que él propicia. También él hace notar que el manejo impersonal de los asuntos eclesiásticos por una burocracia mecánica y ciega puede producir males espantosos, como produjo el resentimiento y la caída reciente de una gran teólogo alemán ¡y no uno solo a osadas!, idea que en sus dos librotes Pío XII per un mondo migliore y Per un mondo nuovo propala el porvenirista "il microfono di Dio", con bastante malhumor de la prelatura vaticana, pero con el auspicio directo de Pío XII, según leemos en periódicos italianos. ["Los curas proletarios", Dinámica Social, nº 45 (Bs. As.: mayo de 1954); reproducido en Seis ensayos y tres cartas (Bs. As.: Dictio, 1978).]
En su curso sobre Psicología Humana, sigue diciendo Castellani:
El temor que cubre nuestra época se desahoga a ratos en espasmos de euforia y de esperanza, basadas en la superstición. Prosperan los pseudo-profetas, los profetas eufóricos, sacerdotes o no sacerdotes; y sacerdotes de la religión o sacerdotes de la Ciencia, que es hoy día la verdadera religión de las masas. Por aquí anduvo un sacerdote muy elocuente y afamado, el P. Lombardi, a quien yo tengo por pseudo-profeta, que tiene grandes éxitos en las masas italianas predicándoles un siglo de paz, de dicha y de bienandanza basado en el democristianismo, en la bondad o en la bondadosidad (que no es la caridad) y en el Primado de Italia, “il primato italiano”; nación según él elegida por Dios para dominar al mundo, por lo menos en lo religioso. [En cuanto a Lombardi, si macaneó aquí todo lo que quiso, fue porque yo no estaba: o si estaba, estaba sin los medios de ladrar. Yo soy el perro guardián para estos casos; el perro de la Iglesia Argentina por lo menos (Tachado en el original).] 
Y más adelante,
Cuando yo estaba en Roma en 1947, el P. Lombardi proponía una Cruzada de la Bondad aplaudida por todas las revistuchas y diaruchos de Europa, que haría él con otros doce Apóstoles, elegidos de todas las razas y lenguas del mundo, vestidos de blanco y en un aeroplano blanco con un piloto negro. Recorrerían todos los Luna Park del mundo predicando la bondad, todo lo cual se inició con una gran colecta; y terminó lo mismo que la ascensión a la estratósfera del P. Puig y el Mayor Olivera, y la gran colecta de los 10.000 pilotos, y otras grandes colectas. Esto es romanticismo religioso, y como en el mundo hay muchos vivos, siempre hay alguno que se aprovecha del tango de modo contante y sonante.” [Psicología Humana, (Mendoza: Jauja, 1996).] 
Pero donde se despacha realmente es en Los Papeles de Benjamín Benavides, donde lo llama Milanesi.
Leyó el folleto L’Italia di rimpetto ai nuovi tempi del padre Milanesi —creo que este apellido que don Benya usa es, en realidad, Lombardi— y escuchó por radio a este célebre orador dos veces. Organizaron en el camp una solemne audición para todos los prisioneros y asistió el teniente italiano, el capellán y todos los guardias. Éste era un predicador que “hacía furor” en este tiempo en Italia, recorría Italia y llenaba de oyentes los teatros. Al viejo no le gustó nada. En el cuaderno que tengo hay dos fragmentos, del 27 de febrero y del 2 de marzo de 1947 que voy a copiar y que expíe san con todo desenfado la impresión y el juido que le mereció. ¿Qué mal puede hacer ya ahora a don Benya el que eso se conozca?
Sigue luego en Los Papeles un largo comentario sobre el panfleto, calificando a "Milanesi" de pseudoprofeta por prometer el triunfo temporal de la Iglesia y, finalmente, continúa con una digresión sobre la democracia cristiana.

En una carta del 9 de mayo de 1951, en los fragmentos reproducidos en Psicología Humana por el P. Biestro, Castellani vinculaba a Lombardi con Teilhard de Chardin y, agrega, "es muy posible que el Lombardi lo haya ayudado con su prestigio en Roma, pues el francés fue llamado a Roma por Janssens (el entonces General de los jesuitas y salió triunfante." 

Finalmente, en "El centenario de un libro", en Nueva Crítica Literaria, sale en defensa de Kirkegor contra Sciacca, Lombardi y otros muchos.



Pero, ¿quién era el Padre Lombardi? 

Riccardo Lombardi nació en Nápoles el 28 de marzo de 1908. Cuando nace Riccardo, su padre el ingeniero piamontés Luigi Lombardi era profesor titular de Física Técnica en Nápoles. Su madre, por otra parte, era fundadora del movimiento "Bimbi di Via" (para niños de la calle) y del "Apostolato della Culla" (para niñas madres). Posteriormente, en 1922 se mudarán a Roma, donde el padre será docente de electrotécnica en la Real Escuela de Ingeniería y, más tarde, senador del Reino, y la madre presidente de la rama femenina de la Acción Católica. Allí, el joven Riccardo estudió en el Liceo Clásico Torquato Tasso y luego en la Facultad de Jurisprudencia. Pero tras una breve crisis psicológica, entra en el noviciado jesuita de Frascati en 1926.

Lombardi se graduó en filosofía en la Universidad de Roma con una tesis sobre Santo Tomás de Aquino y el pensamiento crítico. Ordenado sacerdote en 1936, pasa a Florencia y, luego, a Roma, inscribiéndose en la Gregoriana. Se destacó como orador y argumentador, y el general de la Compañía de Jesús, Ledochówski, lo sumó a la redacción de la Civiltà Cattolica.

Tras graduarse en teología en la Gregoriana en 1943, tuvo a su cargo la crítica de los filósofos contemporáneos para la afamada revista de los jesuitas italianos. Allí, en 1944, en tres números, publicó su reseña sobre Kierkegaard y el Exitencialismo a que se refiere Castellani más arriba.

También sus superiores le encargaron tournées de conferencias. En Lucca, en aquellos años, conoció a Gilda Maggiorini, hermana secular del instituto Regnum Christi, carismática y de fama taumatúrgica, que influyó no poco en el Padre Lombardi.

En 1945, desde La Civiltà Cattolica, sostuvo una polémica con el P. Togliatti quien imaginaba un acuerdo entre comunistas y católicos para la reconstrucción moral y material de la Italia de postguerra. Sus artículos "anti comunistas" fueron reproducidos y repartidos por toda Italia en números inmensos. Incansable, recorrió teatros e iglesias por todo el país, hablando contra el comunismo, lo que le ganó gran popularidad. Y fue, sin duda, instrumental en la victoria de la democracia cristiana en las elecciones generales del 2 de junio de 1946.


A partir de ese momento, quedaría ligado al movimiento de la "Terza Via" que, siguiendo los lineamientos sociales de la enseñanza de Pío XII, buscaba desarrollar un programa social y político equidistante del capitalismo y del comunismo. 

El 11 de enero de 1947, pocos días después de la llegada de Castellani a Italia, Lombardi fue recibido en audiencia privada por el Papa. Le presentó un plan de movilización general de los católicos que fue aprobado por el Sumo Pontífice. Al mes, el jesuita-orador comenzó sus transmisiones radiales. El fuego de su oratoria, intercalada con la frase "Gesù mi ha detto", lo hizo conocido con el sobrenombre irónico de "il microfono di Dio".

En febrero de 1948 comenzó la Crociata della Bontà, coordinada entre Lombardi y la Acción Católica Italiana. Lombardi, con su discípulo, el también jesuita Virginio Rotondi, predicaron en toda la Península contra el comunismo. En marzo, en Milán, en la plaza de la catedral, llegó a reunir más de un cuarto de millón de personas.

 

Su actividad radiofónica, así como sus "misiones" de predicación, tuvieron indudable influencia en la victoria demócrata cristiana del 18 de abril de 1948. El 5 de mayo es recibido en audiencia por el Papa. Su biógrafo, el P. Rotondi S.J., afirma que Lombardi expresó al Papa, en tono profético, que si éste quería detener una revolución comunista sangrienta en Italia, debería renovar pacíficamente la Iglesia. Una semana después, el P. Lombardi presentó a la Curia un "Proyecto de Renovación de la Iglesia".

Pocos días después, en un discurso en Ara Coeli, se refirió a los excesos y venganzas cometidas por algunos exponentes de la resistencia antifascista. Fue querellado por la Associazione Nazionale Partigiani d'Italia, pero aunque ésta fue archivada, la polémica en la prensa fue demasiado importante. En diciembre del '48, el general jesuita Janssens lo intima por orden del Papa a no volver a referirse a cuestiones políticas, no ocuparse del comunismo y limitarse a tratar argumentos religiosos.

Entre 1949 y 1951, la Cruzada de la Bondad estuvo de gira por el extranjero, en Europa, los Estados Unidos y América Latina (a ese viaje se refiere Castellani). Pero, mientras tanto, en Italia, era alejado de la redacción de La Civiltà Cattolica, donde su tono "apocalíptico y populista", había cosechado muchos rechazos.

A su regreso a Italia, trabajó en un "Plan para Italia", al que sumó políticos como Medi, Giordani, Pastore, Gonella, Gedda, Dossetti y (hasta) De Gasperi. En ocasión de la proclamación del dogma de la Asunción de la Virgen María, predicó ante unos 400 de los 622 obispos de todo el mundo que se habían congregado en Roma.


Parece que el Papa pensaba en consagrarlo obispo y nombrarlo sucesor de Marchetti-Selvaggiani como vicario de Roma. Pero el libro de que habla Castellani más arriba, Per un mondo nuovo (Roma: 1951), donde proyectaba una reforma integral de la Iglesia y de la sociedad, provocó que se alzasen voces en contra en el mismo Vaticano.

En 1952 estuvo trabajando en la formación de una alianza electoral entre los democristianos, los monárquicos y el neofascista Movimento Sociale Italiano con la candidatura del viejo dirigente católico Luigi Sturzo. La "operación Sturzo" falló y Pío XII pidió a Lombardi que era tiempo de dejar su lugar.

Sin embargo, Pío XII seguía "encantado" y, contra la recomendación de los superiores jesuitas, bendice la fundación del Istituto "Per un Mondo Migliore" en la villa Mondragone, cerca de Frascati. 

Según el P. Rotondi, Lombardi participó en el "complot" que provocó el alejamiento de M. Rossi de la presidencia de la Acción Católica y de Montini de la Curia romana, favorables a un acuerdo entre católicos y socialistas.

Por aquellos años, su instituto comenzó a preparar a misioneros focolares que, según los proyectos de Chiara Lubich, se infiltrarían en los países comunistas. Simultáneamente, Lombardi y su obra se mudaron a Rocca di Papa, al norte de Albano.

Con Juan XXIII, Lombardi cayó en desgracia. En 1960 le exigió perentoriamente la explicación de las fuentes de financiamiento del instituto, el movimiento y sus misiones con su movimiento millonario de dinero. A fines del año siguiente, tuvo una audiencia con el Papa que no fue buena; sólo pudo entregarle una copia de su proyecto de reforma eclesiástica para que fuese tenido en cuenta en el Concilio próximo.

El proyecto fue impreso como libro, Concilio: Per una riforma nella carità, y distribuido entre obispos de todo el mundo con una nota donde se hacía creer que el mismo coincidía con las ideas del Papa. La Compañía de Jesús secuestró el libro e impidió su traducción, y el maestro del Sacro Palacio, Ciappi, publicó un artículo (Verso il Concilio in unione col Romano Pontefice, 11/I/1962) donde afirma que el escrito de Lombardi no tiene ningún valor más que el de una opinión privada y personal.

A pesar de lo que pensaba, Lombardi no fue convocado como perito al Concilio. Apenas electo, Pablo VI nombró al cardenal Antoniutti como interventor del Istituto Per Un Mondo Migliore y en 1965 será puesto bajo la autoridad directa de los superiores jesuitas (y en 1975 fue cedido al sacerdote español Juan Pedro Cubero).

Por aquellos años, Lombardi viajó por América Latina y el Lejano Oriente, predicando misiones. Murió en Rocca di Papa, en la sede del Mondo Migliore, el 14 de diciembre de 1979.









jueves, 23 de octubre de 2014

Falsificar


Todas las energías del diablo están concentradas hoy día en corromper lo que es específicamente religioso.

Al diablo ya no le interesa matar; lo que le interesa es corromper, envenenar, falsificar.

Vivimos crudamente bajo el signo del que no puede vivir ni morir. El diablo no puede ni vivir ni morir.

Nuestra época no puede vivir y no quiere morir.

Leonardo Castellani

domingo, 13 de julio de 2014

Ediciones raras: "Los papeles..."

Segunda edición de Los Papeles de Benjamín Benavides realizada en México en 1967. Eran 409 páginas de 17 x 12 cm., con tapa rústica con solapas.





martes, 3 de diciembre de 2013

viernes, 29 de noviembre de 2013

Sobre "Los Papeles..." en La Cigüeña de la Torre

Una novela de tesis

Del genial Castelllani


Leonardo Castellani: Los papeles de Benjamín Benavides. Homolegens, Madrid, 2012, 446 pgs.
No ha sido buscado que el número cincuenta de estas lecturas correspondiera a un libro de Castellani. Pero no me parece nada mal dada mi admiración por el autor. Reincide el argentino en el Apocalipsis que evidente es lectura muy querida para él. En su día me hice eco de El Apocalypsis de San Juan que me parece un texto imprescindible para adentrarse en tan compleja lectura. No quiero decir con ello que sea la regla áurea. Pero sí muy digna de tener en cuenta.

[Seguir leyendo...]

La cigüeña de la torre por De la Cigoña

martes, 9 de julio de 2013

La profesionalización de la religión

La profesionalización de la religión. También conocida con el nombre del fariseísmo

Los papeles de Benjamín Benavides, esa novela de tesis, obra de Leonardo Castellani, que ha publicado la editorial Homo Legens. En ella, Castellani describe las siete fases del fariseísmo, que podríamos traducir como la “profesionalización de la religión”. A saber.
1. La religión se vuelve meramente exterior. Yo diría que se islamiza, porque, a fin de cuentas, el Islam no es sino una triste caricatura externa de la fe cristiana, una herejía cristiana que no trasforma al hombre sino las costumbres sociales.
2. La religión se vuelve profesión. Esta es la clave. Recuerden la vieja diferencia entre aficionados y profesionales. Los primeros eran los que no cobraban por hacer deporte. Los segundos son los que consiguieron convertir su codicia en virtud. Pues eso, cuidado con los profesionales del Cristianismo. Entre otras cosas, porque corremos el riesgo de que el fariseo se sirva de la Iglesia en lugar de servir a la Iglesia. Se me ocurren un montón de ejemplos pero me los voy a callar.
A partir de esos dos puntos, el resto cae por su propio peso. Siguientes del proceso de perversión farisea de la Cristiandad o la corrupción de lo mejor es lo peor:
3. La religión se vuelve objeto de ganancia, de honores, poder o dinero.
Y con ello…
4. La religión se vuelve pasivamente dura, insensible, descarnada.
Lo que lleva a…
5. La religión se vuelve hipocresía.
Y, en consecuencia…
El hipócrita empieza a depreciar y aborrecer a los que tienen religión verdadera.
Natural.
6. El corazón se vuelve cruel, activamente duro. Chesterton calificaba esta fase del peor de los vicios (el orgullo espiritual que eso es el fariseísmo) con la imagen del crustáceo: duro y agresivo por fuera, blando por dentro. Justo lo contrario del hombre virtuoso.
7. El falso creyente persigue de muerte a los veros creyentes, con saña ciega, con fanatismo implacable. Por eso, no debe sorprendernos, aunque sí asombrarnos, comprobar de parte de quién se pone el poder -político y mediático- occidental, cuando los panteístas o los islámicos persiguen a los cristianos en el Tercer Mundo. Se ponen de parte de los perseguidores, o niegan el motivo por el que los cristianos son perseguidos (odio a la fe) o, en el menos malo de los casos, mantienen una hipócrita equidistancia entre perseguidores y perseguidos.
Y concluye Castellani, por boca de su protagonista, el judío Benavides: “Cuando en la Iglesia ha surgido un ramo de fariseísmo, Dios lo ha curado, pero alguien lo ha pagado con su sangre”.
¿Verdad que suena de lo más actual?
Y no tengo nada más que añadir. Bueno sí, puedo añadir que el fariseísmo crece en el siglo XXI. Y me quedo con la segunda fase: la profesionalización de la religión. Como quien dice, una fe vivida en horario de oficina.
Eulogio López
eulogio@hispanidad.com

lunes, 18 de marzo de 2013

"Los papeles..." publicado en España

El periodista y escritor español Juan Manuel de Prada anuncia la publicación en su tierra de "Los papeles de Benjamín Benavides".

Vivir en tiempo futuro.

viernes, 17 de febrero de 2012

Modernismo

-¿Qué es el modernismo? –pregunté yo.

El judío se rascó la cabeza. Parecía agotado.

-No se puede definir brevemente – dijo con voz plañidera –. Es una cosa que era, y no es, y que será; y cuando sea, durará poco. Técnicamente los teólogos llaman modernismo a la herejía aparentemente complicada y difícil que condenó el papa Pío X en la encíclica Pascendi; pero esa herejía no es más que el núcleo explícito y pedantesco de un impalpable y omnipresente espíritu que permea el mundo de hoy. Su origen histórico fue el filosofismo del siglo XVIII, en el cual con certero ojo el padre Lacunza vio la herejía del Anticristo, la última herejía, la más radical y perfecta de todas. Desde entonces acá ha revestido diversas formas, pero el fondo es el mismo, dice siempre lo mismo:

“Cuá cuá – cantaba la rana
cuá cuá – debajo del río”.

-¿Y qué dice?

-¡Cualquiera interpreta lo que dice una rana! –dijo riendo el rabí –: es más un ruido que una palabra. Pero es un ruido mágico, arrebatador, demoníaco, lleno de signos y prodigios… Atrae, aduerme, entontece, emborracha, exalta.

-Pero al menos así aproximado, a bulto…; ¡ánimo don Benya, no se achique!

-El cuá-cuá del liberalismo es “libertad, libertad, libertad”; el cuá-cuá del comunismo es“justicia social”; el cuá-cuá del modernismo, de donde nacieron los otros y los reunirá un día, podríamos asignarle éste: “Paraíso en Tierra; Dios es el Hombre; el hombre es Dios”.

-¿Y la democracia? –pregunté yo.

-Es el coro de las tres juntas: democracia política, democracia social y democracia religiosa:

Demó – cantaba la rana
cracía – debajo del río.

-¿Y la democracia cristiana? – le dije sonriendo.

-Nunca he entendido del todo lo que entienden los entendidos por ese compuesto, aunque entiendo que se puede entender por él varias cosas buenas –barbotó él –, a saber: “amor al pueblo”, “representación popular”, “participación de todos en lo político”, o simplemente “gobierno bueno” –gruñó el judío – . Con este mixto no me meto; con el simple me meto yo, ¡con el simple! Con la canción de la rana, que significa un régimen político religiosamente salvífico y por lo tanto necesario y hasta obligatorio para todos los pueblos “núbiles” que decía Víctor Hugo. Lo cual es una simpleza. Y una herejía definitiva contra el vero Salvador, contra “el único hombre que puede salvar al hombre”, que dijo San Pedro. “Las nuevas herejías ponen el hacha no en las ramas sino en la misma raíz” – dijo Pío X en la encíclica Pascendi.

-Pero herejías siempre las ha habido, y algunas muy extremadas y perversas… ¿por qué estas tres de ahora han de ser las Tres Ranas o Demonios [que menciona el Apocalipsis]; y no quizá otras tres cualesquiera… por ejemplo, otras tres que surjan en el futuro de aquí a mil años, pongamos por ejemplo?

-¡Eche años! –dijo el hebreo con un rictus –. No, éstas son las tres primeras herejías con efecto político y alcance universal; y son las tres últimas herejías, porque no se puede ir más allá en materia de falsificación del cristianismo. Son literalmente los pseudocristos que predijo el Salvador. En el fondo de ellas late la “abominación de la desolación”…

-¿Qué es la “abominación de la desolación”? Tengo entendido que los Santos Padres entienden por esa expresión semítica la idolatría…

-La peor idolatría. Pues en el fondo del modernismo está latente la idolatría más execrable, la apostasía perfecta, la adoración del hombre en lugar de Dios; y eso bajo formas cristianas y aun manteniendo tal vez el armazón exterior de la Iglesia. ¿Ha leído usted The soul of Spain del psicólogo inglés Havelock Ellis?

-No. ¿Qué dice?

-Es un libro de viajes por España. Lea usted el capítulo titulado Una misa cantada en Barcelonay verá lo que quiero decir cuando hablo del modernismo.

-¿Ridiculiza la misa cantada?

-¡Qué! ¡Al contrario! La cubre de flores, la colma de elogios… estéticos. Dice que es un espectáculo imponente, una creación artística y que no hay que dejar caer esa egregia conquista del “patrimonio cultural” de la humanidad, sino procurar que se conserve y perfeccione…, podada ,eso sí, de la pequeña superstición que ahora la informa, a saber, la presencia real de Cristo en el Sacramento… Anulada esa pequeña superstición, todo lo demás…

-¡Pero si eso es el alma de la ceremonia, es el núcleo central que le da sentido y, por tanto, la vuelve imponente! –exclamé yo riendo –. ¿Cómo se puede podar eso? ¡Quite usted eso y la ceremonia queda vacía! Podar en este caso significa mutilar, aniquilar….

-En efecto, queda vacía… –dijo el judío –, queda vacía hasta que otro ocupe el lugar de Cristo en el Sacramento.

Se estremeció. Yo lo miré un rato en silencio, y viendo que él volvía a sus buches y el sol se ocultaba detrás de la lejana copa azul de San Pedro, salí en busca del tren, del ómnibus o de lo que encontrase, muy meditabundo.

“Los papeles de Benjamín Benavides”