Punto de encuentro de todos aquéllos que estén interesados en vida y obra del Padre Leonardo Castellani (1899-1981)
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miércoles, 30 de diciembre de 2020
sábado, 16 de agosto de 2014
La poesía de Castellani
Mala o buena, la poesía del P. Castellani refleja bastante de su alma. Compartimos a continuación una recopilación que hemos encontrado casualmente en Scribd.
Nos informan que la selección de poesías fue sacada del sitio http://hjg.com.ar/txt/lc/poesia.html
Nos informan que la selección de poesías fue sacada del sitio http://hjg.com.ar/txt/lc/poesia.html
lunes, 15 de octubre de 2012
Oración a Santa Teresa
Yo trabajo, Teresa, y tú con este
trabajo mío, teje la victoria
piedra filosofal, Circe celeste
haz oro de mi escoria.
Si es verdad que Él nació, vistió mi veste
mortal, penó por ti, nos dio su gloria;
antes que acabe mi mortal historia
¡ay! hagamos por Él algo que cueste...
Teresa de Jesús ... hermana mía...
no merezco llamarme de Cepeda,
sé por lo menos mi adoptiva tía.
Y en ésta de la vida extraña rueda
sé tú la espola de la hilandería
y yo el gusano lánguido de seda ...
Y trabajemos mientras es de día
yo todo. . . casi todo lo que pueda
y todo lo demás, su señoría...
martes, 25 de septiembre de 2012
Requiem
Manresa, 26 de septiembre de 1947.
Un día me enterrarán ...
¡Qué tranquilos que estarán!
Y yo más tranquilo
montado en un refucilo
más allá de Aldebarán
y ellos aquí ¿qué dirán?
Pues nunca me han conocido
dirán las mismas tonteras
con que en vida me han herido
y otras de muchas maneras
y yo estaré en el Reino del Olvido
libre de todas mis canseras.
O mejor no dirán nada
¿para qué quieres que digan?
a tu alma cauterizada
¿qué hay, que los de la manada
la maldigan o bendigan?
"El hombre que hacía daño
ya no existe -es decir, yo
el ermitaño
ingente silencio extraño
desapareció".
"Lo atropelló un camión
¿por qué entró en la ciudad?
salió de la soledad
a buscar la ración
en vez de hacer oración
a la suma deidad.
La verdad
es que era un animal sin corazón
un ente sin razón
hijo de la casualidad...".
Yo llevaré mi secreto
a entregarlo a Dios intacto
mi vida como un soneto
de pie forzado completo
habré trabajado exacto.
Y mi alma que el dolor
purificó de vileza
irá ensoñada de amor
irreal, como una flor
sin pies y pura cabeza,
Me sacudiré mis penas
de haber vivido con santos
topos unos y otros hienas.
"¡Ay - Jesús!" a manos llenas
Mas "Toma - hijo", no tantos.
Y mi enorme soledad
hallará su compañía ...
Oh días, marchad, marchad ...
Sólo hacer una bondad
o una mitad cada día.
Pongo en papel celofán
mi corazón con sigilo
mañana me enterrarán
¡Qué tranquilos que estarán!
Y yo estaré más tranquilo.
martes, 3 de julio de 2012
Heráldica en la Argentina: "Escudo", de Leonardo Castellani
Nos hemos ocupado, en alguna ocasión, de las referencias más o menos explícitas a la Heráldica en la Literatura argentina. El 17 de dici... [seguir leyendo]
martes, 7 de febrero de 2012
Lo mismo
No arrojará cobarde el limpio acero
mientras oiga el clarín de la pelea
soldado que su honor conserva entero.
Ni del piloto el ánimo flaquea
porque rayos alumbren su camino
y el golfo inmenso alborotarse vea.
¡Siempre luchar! Del hombre es el destino
y al que impávido lucha, con fe ardiente
le da la gloria su laurel divino.
Por sosiego suspira eternamente
pero ¿dónde se oculta, dónde mana
desta sed inmortal la ansiada fuente?
En un mañana que es siempre Mañana.
Vil aunque vivo y victorioso vaga
el vicioso, del mundo cortesano
y de placeres fútiles se embriaga.
Nada respeta su inconsciente mano
rompe la rama por coger las flores
y estrago siembra en el pensil humano.
Y de inmaduros frutos los colores
pintones muerde y luego arroja al cieno
sin cuidar de la estela de dolores.
Mas el hombre de espíritu sereno
cava en su suelo hasta topar la roca
y enjuga en sí todo cogüelmo obsceno.
Con la verdad los ídolos destoca
lentamente el metal prueba, y su llama
separa el oro de la escoria loca.
Y caballero de la limpia fama
seguro va de espuela, brida y freno
donde la voz de una injusticia clama
Quijote y Sancho, Cid, Guzmán el Bueno.
Sin tregua combatir por el que gime
de alguna realidad profunda y santa
viendo entre sombra el vislumbrar sublime.
Moviendo osado la maltrecha planta
de escombros de la edad que ya agoniza
hacia una nueva edad que se adelanta.
En ademán que al vulgo escandaliza
por loco o necio siempre fue tenido
el que persigue su invisible liza.
De una belleza incógnita movido
el desbocado hidalgo de Cervantes
se ríen todos si le ven caído.
Acomete a quiméricos gigantes
de su imaginación completa hechura
al menos a los ojos ignorantes.
Con su lanzón y yelmo se figura
de vestiglos limpiar toda la tierra
y ni Sancho respeta su locura.
Pero él descansa en permanente guerra…
Oh fresco valle, donde crecen rosas
eternas de ilusión, y hay azucenas
trampas de mariposas codiciosas
en vano intentas inflamar mis venas
de imágenes de ególatras amores
mientras haya una esclava entre cadenas.
¡Ay! suenan del rebaño los clamores
grita aún ¡Barrabás! la muchedumbre
y suben a la cruz los redentores
y aún desangra en la oprobiosa cumbre
quien fue león en veste de cordero
y su poder vistió de mansedumbre
y los mártires hacen al madero
infame, con su sangre, leño santo
para salvar al universo entero...
y yo riego su planta con mi llanto.
Resistir es vivir; el llanto es santo
cuando en él bebe en misteriosa esencia
la flor del alma su inmortal encanto.
Amigos, no neguéis la Providencia
cuando encontráis ese rocío frío
que es prenda de perdón y de clemencia.
Majestuosamente el gran navío
batido y con alguna vela rota
entra, dejando atrás el mar bravío.
Así halla el justo al fin de su derrota
libre ya del turbión embravecido
vencedor del turbión que ya no azota.
el puerto del descanso o del olvido.
Manresa, 17 de agosto de 1947.
El Libro de las Oraciones
[Gentileza L. Gallardo.]
miércoles, 3 de agosto de 2011
En el foso fatal de los leones
-En el foso fatal de los leones
¿quién te mandó meterte?
¿Quién te empujó desnudo inerme inerte
a entrar en el cubil de los mandones?
¿Quién te llevó la mano a los tizones
y en la boca del lobo malasuerte?
¿Qué cosa te hizo falsamente fuerte
encontradizo con los encontrones?
Todo lo que te pasa por Quijote
Te está bien. ¡Y veremos todavía
Veremos cómo acaba! ¡Es el comienzo!
Ahora te tienen ellos del cogote
¡Es el fruto de tu sabiduría!
¿Cómo incurriste en tal majadería?”.
-No fui yo- le contesto. Callo y pienso...
Libro de las Oraciones
viernes, 1 de julio de 2011
No sé por qué será...
No sé por qué será
lo que yo digo en verso
no sé por qué será
siempre resulta cierto.
Si es de cosa pasada
es como un documento
si es de cosa futura
surge un día el suceso
—y pasado y futuro
son uno allá
en lo eterno—
el suceso increíble
indescifrable y tétrico
y muestra que lo que
leí en el cielo,
le puse rimas,
arrojé al viento,
había dado en el
mismo centro
como pedrada en ojo
tuerto.
Libro de las Oraciones
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