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lunes, 3 de octubre de 2016

La Argentina, nación católica mistonga


Algo así pasa con la nación argentina. Como nación. En su conjunto es católica mistonga, tiene una especie de cristianismo de tango; sin que esto signifique que no haya en todos los estratos sociales --sobre todo en el pueblo-- algunos cristianos bien legítimos; y también bien ignorados u oprimidos a veces.

El cuadro del catolicismo mistongo es algo que requeriría un libro, que yo no he de escribir. Baste decir aquí que la plebe tiene una tal incultura religiosa que su religiosidad frisa la superstición y el fetichismo; las clases cultas un cristianismo tan adulterado que su religiosidad frisa la herejía naturalista (deísmo, protestantismo, modernismo) y el clero tan poca fe sobrenatural y formación teológica que su religiosidad frisa el fariseísmo, o al menos el funcionalismo, que es su primer grado. La proporción de sacerdotes funcionales (cosas que funcionan, funcionarios) comparada con los sacerdotes carismáticos (sacerdotes que enseñan la fe) aunque no se pueda reducir a estadísticas, sabemos que es muy grande.


martes, 9 de julio de 2013

La profesionalización de la religión

La profesionalización de la religión. También conocida con el nombre del fariseísmo

Los papeles de Benjamín Benavides, esa novela de tesis, obra de Leonardo Castellani, que ha publicado la editorial Homo Legens. En ella, Castellani describe las siete fases del fariseísmo, que podríamos traducir como la “profesionalización de la religión”. A saber.
1. La religión se vuelve meramente exterior. Yo diría que se islamiza, porque, a fin de cuentas, el Islam no es sino una triste caricatura externa de la fe cristiana, una herejía cristiana que no trasforma al hombre sino las costumbres sociales.
2. La religión se vuelve profesión. Esta es la clave. Recuerden la vieja diferencia entre aficionados y profesionales. Los primeros eran los que no cobraban por hacer deporte. Los segundos son los que consiguieron convertir su codicia en virtud. Pues eso, cuidado con los profesionales del Cristianismo. Entre otras cosas, porque corremos el riesgo de que el fariseo se sirva de la Iglesia en lugar de servir a la Iglesia. Se me ocurren un montón de ejemplos pero me los voy a callar.
A partir de esos dos puntos, el resto cae por su propio peso. Siguientes del proceso de perversión farisea de la Cristiandad o la corrupción de lo mejor es lo peor:
3. La religión se vuelve objeto de ganancia, de honores, poder o dinero.
Y con ello…
4. La religión se vuelve pasivamente dura, insensible, descarnada.
Lo que lleva a…
5. La religión se vuelve hipocresía.
Y, en consecuencia…
El hipócrita empieza a depreciar y aborrecer a los que tienen religión verdadera.
Natural.
6. El corazón se vuelve cruel, activamente duro. Chesterton calificaba esta fase del peor de los vicios (el orgullo espiritual que eso es el fariseísmo) con la imagen del crustáceo: duro y agresivo por fuera, blando por dentro. Justo lo contrario del hombre virtuoso.
7. El falso creyente persigue de muerte a los veros creyentes, con saña ciega, con fanatismo implacable. Por eso, no debe sorprendernos, aunque sí asombrarnos, comprobar de parte de quién se pone el poder -político y mediático- occidental, cuando los panteístas o los islámicos persiguen a los cristianos en el Tercer Mundo. Se ponen de parte de los perseguidores, o niegan el motivo por el que los cristianos son perseguidos (odio a la fe) o, en el menos malo de los casos, mantienen una hipócrita equidistancia entre perseguidores y perseguidos.
Y concluye Castellani, por boca de su protagonista, el judío Benavides: “Cuando en la Iglesia ha surgido un ramo de fariseísmo, Dios lo ha curado, pero alguien lo ha pagado con su sangre”.
¿Verdad que suena de lo más actual?
Y no tengo nada más que añadir. Bueno sí, puedo añadir que el fariseísmo crece en el siglo XXI. Y me quedo con la segunda fase: la profesionalización de la religión. Como quien dice, una fe vivida en horario de oficina.
Eulogio López
eulogio@hispanidad.com

jueves, 1 de septiembre de 2011

Ahora yo solamente defiendo mi fe...



POR DULCINEA ARGENTINApor Leonardo Castellani images 
—Ahora yo solamente defiendo mi fe —gritó el cura cuando se apagó el vocerío—, contra la herejía más sutil que existe, la última herejía, dentro de cuyo caldo nacerá el Anticristo. Muchos de vosotros defendéis el ser histórico de esta nación, que habéis aprendido a amar, como Uriarte por ejemplo; otros defendéis o vengáis directamente vuestros bienes arrapiñados, que consideráis con razón requisito necesario de vuestra vida moral y racional; como por ejemplo el tagarote de Quiroga Quintana. Pero yo defiendo directamente la fe católica. Porque este democratismo que se nos impone a la vez con la mentira y la violencia, es una cosa religiosa, es el cristianismo de Cristo transformado en el cristianismo de Panchampla, adulterado, tergiversado, vaciado de todo su contenido; y rellenado por Juliano Felsenburgh de un contenido satánico.
—¡Obra de los judíos! —gritó uno; y un gong impuso silencio.

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miércoles, 10 de agosto de 2011

¿Es católico Brujulat?


El señor Brujulat que vive enfrente de mí, ¿es un católico o no? Ha sido bautizado a la edad de siete meses, ha hecho la primera comunión, se ha casado por la Iglesia (pagó los cincuenta pesos al cura y se dejo llevar al altar vestido de Jacqué). Y cuando muera lo llevaran de nuevo al templo y será rociado de agua bendita y de latines frangollados. Conoce poco o nada de la religión. Va a misa o no va según le acomode. Tiene la cabeza llena de ideas heréticas o erróneas, bebidas en diarios, revistas y novelas. Vive conforme a una moral muy elástica y exterior. Ha puesto entre paréntesis unos dos mandamientos de la Ley de Dios y su fe consiste en una vaga mitología que no tiene mucha relación con la vida real. ¿Es católico Brujulat? Si quieren llamarlo católico hagan lo que quieran, pero yo no lo llamo católico. Algo así pasa con la Nación Argentina como nación. En su conjunto es católica mistonga (poco seria).


lunes, 18 de julio de 2011

Nación católica mistonga

Algo así pasa con la nación argentina. Como nación. En su conjunto es católica mistonga, tiene una especie de cristianismo de tango; sin que esto signifique que no haya en todos los estratos sociales ~sobre todo en el pueblo~ algunos cristianos bien legítimos; y también bien ignorados u oprimidos a veces.

El cuadro del catolicismo mistongo es algo que requeriría un libro, que yo no he de escribir. Baste decir aquí que la plebe tiene una tal incultura religiosa que su religiosidad frisa la superstición y el fetichismo; las clases cultas un cristianismo tan adulterado que su religiosidad frisa la herejía naturalista (deísmo, protestantismo, modernismo) y el clero tan poca fe sobrenatural y formación teológica que su religiosidad frisa el fariseísmo, o al menos el funcionalismo, que es su primer grado. La proporción de sacerdotes funcionales (cosas que funcionan, funcionarios) comparada con los sacerdotes carismáticos (sacerdotes que enseñan la fe) aunque no se pueda reducir a estadísticas, sabemos que es muy grande. "Intelligenti, pauca".