Punto de encuentro de todos aquéllos que estén interesados en vida y obra del Padre Leonardo Castellani (1899-1981)

Temas

Alcañiz Alianza Allegri Amistad Anquín Apokalypsis Aragón Aristocracia Arte Astrada Barletta Baudelaire Belloc Belén Bettanin Billot Biográficas Bloc de notas Bloy Caillet Calderón Bouchet Camperas Cardenal Newman Catecismo Catolicismo mistongo Chesterton Clase Dirigente Claudel Cobardía Conti Corpus Cultura Decíamos Delfina Bunge Delhez Democracia Demonio Disandro Domingueras Drama Duhalde Dulcinea Eguren Enseñanza Ernesto Sábato Esjatología España Esperanza Espiritualidad Evangelio Fabulas camperas Fantasma en coche Fariseísmo Fermín Chávez Fernández de la Cigoña Fierro Filippo Freud Fábulas Gamallo Gera Giusti Graffigna Hegel Hernández Arregui Homilías Horacio Ichtys Iglesia Argentina Igualdad Itinerarium Jauja Jorge Luis Borges Jousse Juan de la Cruz Juan Luis Gallardo Juan Manuel de Prada Juan Marzal Juan Sasturain Juan XXIII/XIV Juan XXIII/XXIV Judíos Kant Kirkegord La Hostería Volante Leopoldo Lugones Leopoldo Marechal Liberalismo Literaria Martita Max Scheler Metafísica Metri Meyer Mi Tío el Cura Mikael Milenismo Militis Mugica Norte Bravo Nuncio Obediencia Opinión Oraciones Ortega Peña Pablo Hernández Papa Papeles Parábolas Patriotismo País en Crisis Periodismo Pluma Poesía Prada Profecía Prudencia Psicología Pío de Pietralcina Reforma Reportaje Revolución Rosal Rosas Rougés Ruiseñor Sabiduría Sacrificio Salta San Agustín Sancho Schoo Schopenahuer Sebastián Randle Sermones Suarecianismo Teresa La Grande Tomás de Aquino Tradición Trinidad Vallejo Venganza Verdad Vintila Horia Virgen de Luján Voluntarismo Vuelve o no Walsh

lunes, 15 de septiembre de 2014

Las Parábolas de Cristo


Tapa de la primera edición (Buenos Aires, 1955) de Las parábolas de Cristo, de Ediciones Itinerarium. 345 páginas.

Ediciones Itinerarium tenía su sede en la calle Adolfo Alsina 380 de la Ciudad de Buenos Aires, es decir en el Convento de San Francisco. 

Esta casa editorial era la encargada de publicar Itinerarium: Revista Franciscana de Cultura Católica. La publicación estaba dirigida por Fr. Antonio Vallejo O.F.M. (su propietario [dibujo autógrafro]), poeta y crítico literario de la célebre revista vanguardista Martín Fierro, quien tras asistir a los Cursos de Cultura Católica, terminaría convirtiéndose y, eventualmente, en 1940, ingresando a la Orden de San Francisco. 
Durante su corta vida, en Itinerarium colaboraron, entre otros, Dimas Antuña, el Pbro. Julio Meinvielle, Carlos Obligado, Máximo Etchecopar, Francisco Fornieles, el R. P. Leonardo Castellani S.J. (como Jerónimo del Rey), Benito Raffo Magnasco, Carlos Marfany, Juan Carlos Zuretti, Félix Lafiandra. Las ilustraciones estuvieron generalmente a cargo de Juan Antonio Spotorno y Juan Ballester Peña.


De este libro, hay una segunda edición de 1994 por Ediciones Jauja (Mendoza). 347 páginas.







jueves, 11 de septiembre de 2014

Freud en cifra


Primera edición de 1966 a cargo de Cruz y Fierro Editores (Buenos Aires). Son 70 páginas. Y el diseño de cubierta y dibujo que pueden admirarse arriba (pinchar para agrandar) pertenecían a Juan Ballester Peña.

Hubo una segunda edición, por Ediciones del Buen Ladrón (Bs. As.: 1991). Y aún una tercera, aumentada con una traducción de Castellani de "Doctrina y crítica de Freud" del R. P. Joseph Maréchal S.J. (Mendoza: Ediciones Jauja, 1996; reimpresión con fe de erratas de 1997)
.



lunes, 8 de septiembre de 2014

Maestro de la Fe


LEONARDO CASTELLANI, MAESTRO DE LA FE

Posted on August 23, 2014 by Nuevo Accion

Por, Jorge Mastroianni (Publicado en “Cabildo” 98, año X, segunda época)

Los años transcurridos desde la muerte del Padre Castellani (foto de la izquierda), son posiblemente el lapso en que frecuentamos su trato con mayor asiduidad. Decimos “trato” y no “lectura”, porque un libro de Castellani es una lección dialogada entre autor y lector, un coloquio que va desarrollándose inadvertidamente, hasta que —de pronto— las intuiciones y sentimientos que suscita la lectura irrumpen en forma de diálogo ameno y chispeante. El alma de ese diálogo personal, directo y confiado, consistía en su propósito de cumplir con el oficio que Dios eligiera para él, esto es, enseñar la Fe, poniendo a su servicio los medios más aptos del que él eligiera para cumplirlo: nos referimos a su vocación de sacerdote y su idoneidad de hombre de letras. Porque este escritor singular, profundo, sabio y disciplinado como pocos en su trabajo; este lector de oficio —que ejercía como un deber de estado en que se juegan la vida o muerte eternas— este sacerdote que amó a la Iglesia “a pesar de los pesares” y, sobre todas las cosas, amó a Cristo presente en la Iglesia, era, sobre todas las cosas también, un hombre de Dios, un hombre elegido por Dios. Dice bien Calderón Bouchet en su Estudio Preliminar a “Las Canciones de Militis” (Ed. Dictio, Bs. As., 1974) que “…sin ser dominico, hizo suyo el lema de aquella Orden: Contemplari et contemplata aliis tradere”. Bien dice, porque de esta contemplación y transmisión de lo contemplado, puede afirmarse que fue el primer motor de su obra. Y bien dice, cuando explicitando el concepto, agrega: “…si hay algo que distingue a Castellani de otros doctos en sagradas ciencias, es su idoneidad para hacerse entender y provocar en la inteligencia un movimiento de profundo goce intelectual sostenido por dos estímulos aparentemente antagónicos: el descubrimiento de la verdad y la asombrosa comprobación de la insignificancia de las mentiras que la ocultaban…” (subrayado nuestro). Conocer, en sentido cristiano, es contemplar y luego obrar en orden a lo contemplado. La virtud de la caridad, en este caso, consiste en participar a los demás de la Verdad contemplada: esa “caridad de la Verdad” que debemos al prójimo, antes y mejor que cualquier otro bien material o moral.

“El problema del aeronauta (dice Castellani), no es sólo volar alto, sino volar alto con pasajeros y carga, que de otro modo le puede sacar ventaja cualquier globito de hidrógeno”. Castellani voló alto y dotado de un instrumental de vuelo excepcional: Teología, Filosofía, Lingüística, Psicología, latín y griego, seis idiomas modernos, preceptiva literaria, arte y sensibilidad de poeta. Voló alto hacia Dios, por amor de Dios, llevando en el “anca” de su vuelo a la Patria, que al decir de Verlaine en los inolvidables versos que Castellani tradujera “…ya son un solo amor, ya no son dos”. Y voló alto para salvar su alma y la nuestra en un vuelo del que algunos fueron pasajeros y otros fuimos carga. Dicho en cristiano, unos pocos fueron Cireneos y otros, cruz.

Se ha dicho de él que fue el escritor religioso más original de este tiempo. Es verdad, pero vale la pena detenernos a considerar en qué consistía esa originalidad. Por una parte, originalidad de estilo, innegable, evidente, casi única. Pero por otra, o mejor dicho, subsumiendo aquélla, la originalidad de las almas en gracia, la santa originalidad de los fieles a las mociones de la Gracia.

¡Qué más le daba al Padre una palabra, un giro idiomático más o menos pulido, si expresaba claramente la idea que trataba de enseñarnos, la verdad que defendía, el punto de la Fe en que podíamos vacilar, tropezar o escandalizarnos! Castellani fue un maestro en la más amplia y pura acepción de la palabra, un maestro de la inteligencia, pero también un maestro de los corazones, porque movía la voluntad a la enmienda y a la vida virtuosa: porque edificaba, en suma, poniendo la inteligencia al servicio de la Fe.

Este servicio de la inteligencia en obsequio de la Fe, esta subordinación de grado de la razón a la Providencia, puede parecernos fácil a los que obramos sin mucho miramiento respecto de ambas. Pero en los hombres del talante (y del talento) de Leonardo Castellani, implica un esfuerzo y un vencimiento de valor excepcional: es fácil renunciar a las riquezas que no se tienen, lo tremendamente difícil es renunciar a las que se tienen.

En obsequio de la Fe, Castellani vendió, como el mercader de la parábola, todos sus bienes. Por cultivar el pequeño grano de mostaza, por hallar el tesoro escondido, por adquirir la perla única, gastó su vida, “…al servicio de Dios y de los hombres, en las cosas que miran a Dios” (San Pablo, ad Heb.)

Dice Bloy, parafraseando a San Pablo, precisamente, que la Fe “…es la sustancia de nuestra Esperanza”. Castellani vivió como pocos esa verdad; como pocos nutrió su Esperanza de la Fe y como pocos la esparció generosamente, como la buena semilla del Evangelio. Algunas cayeron sobre el camino, otras a su vera. Algunas fueron asfixiadas por los abrojos, pero alguna cayó en buena tierra. Y germinó, y dio frutos en abundancia. En esta patria enferma, tan melancólica, tan doliente, es preciso volver a ver la patria bella, tan oculta, que solo los ojos de la Fe intrépida, de la Fe que mueve montañas, serán capaces de descubrirla.


viernes, 5 de septiembre de 2014

Prólogo de Castellani a la versión del P. Meyer de las "Odas Completas" de Horacio

Agradecemos a "Jack Tollers" por avisarnos de este hallazgo en la web de Librería Argentina.

ODAS COMPLETAS

versión poética y notas de
Alfredo Meyer

QUINTO HORACIO FLACO

QUINTO HORACIO FLACO - ODAS COMPLETAS - versión poética y notas de Alfredo Meyer
253 págs.
Ediciones Épheta
14x20 cm
1992, Buenos Aires

PRÓLOGO

El padre Alfredo Meyer, párroco de puerto Yeruá hogaño y antaño profesor de humanidades en el Seminario de Paraná, ha traducido con tesón y talento TODAS las ODAS del poeta latino Quinto Horacio Flacco en verso castellano. Su presente edición en texto bilingüe esperamos será muy útil a los que estudian la lengua del Lacio y al público culto en general, principalmente al interesado en la poesía y en la historia antigua; y honrosa a las letras de la Argentina; donde nunca hasta ahora se han traducido las odas del Venusino in totum; y menos con la exce­lencia lingüística y artística de este trabajo.
El P. Meyer es poeta; como lo prueban sus poesías originales; una de las cuales, "El Diluvio", obra de su juventud, es un poema épico de gran fuste: intento de probar lo que da la lengua castellana en la contienda con el Génesis y el poeta Ovidio al mismo tiempo. Su mano probada ya en arduas lides, ha conseguido verter al difícil Horacio en poesías que en su mayor parte tienen la gallardía de poemas castellanos, conservando los variados metros del original y todas sus ideas, en un empeñoso conato de fidelidad literal. En esto aventaja al mismo Javier de Burgos.
Menéndez Pelayo tiene al sabio Ministro de Fomento del siglo XVIII por el mejor traductor de Horacio entre los castellanos; y la suya, "quizás" la mejor traducción entre todas las de lenguas neolatinas (francés, italiano, portugués, gallego, mallorquín y catalán) por él estudiados por entero. Estimo después de haberlos cotejado, que la traducción de Meyer no le es inferior en primor y le es superior en fidelidad; en la cual Burgos cede a veces en obsequio a una mayor fluidez o llaneza del verso. ¿Podremos proclamar la versión del empeñoso entrerriano superior a la de Burgos, y por tanto, la mejor versión poética existente en nuestra lengua? Es muy posible a mi juicio; puesto que Menéndez dice que "no puede decirse que Burgos tradujera a Horacio como hoy se le puede y DEBE traducir; dado que ahora vemos a la antigüedad cara a cara, y con mayor independencia"- y erudición por cierto - que en tiempo de Voltaire y Campomanes.
El lector juzgará por sí, comparando uno de los mayores aciertos de Burgos, la Oda 2 del libro IV en elogio de Píndaro ("A Julia Antonio")  con su correspondiente meyeriana:

BURGOS
"De cera en alas se levanta, Julio,
Quien competir con Píndaro ambicione,
Ícaro nuevo, para dar al claro
Piélago, nombre.

Cuál de alto monte despeñado río
Que hinchen las aguas, y sus diques rompe
Hierve, e inmenso con raudal profundo-
Píndaro corre

Por siempre digno del laurel de Apolo
En metro libre, y peregrinas voces,
Los atrevidos ditirambos ora
Férvido entone,-

Ora a los Dioses, a los Reyes ora
Progenie excelsa de los Dioses loe,
De los Centauros y la audaz Quimera
Los matadores,

O llore el joven al amor robado-
Y áureas costumbres, ánimo y blasones
Alce a los astros, donde torpe olvido
Nunca los borre               "ETC.

 

MEYER

"El que se empeña en emular a Píndaro
Con céreas alas, Julio, se levanta
Dador de un nombre al cristalino ponto
Ícaro nuevo.

Como un torrente que del monte corre
Sobre sus costas, por las lluvias criado,
Hierve, e inmenso en elocuencias hondas
Píndaro fluye.

Merecedor del apolíneo lauro -
Ora arrebate peregrinas voces
Con los audaces ditirambos, yendo
Libre de trabas;

Ora a los dioses cante o a los héroes
Sangre de dioses, cuyo justo brazo
Postró Centauros, y postró la horrenda
Ígnea Quimera

Ya nombre a aquellos que la palma elea
Torna famosos; al corcel, o al púgil,
Y les regale un don, que cien estatuas
Más duradero  

O arrebatado de la flébil novia
Llore al doncel, y juventud y alma
Y áureas costumbres, desde el Orco negro
Alce a los astros               "ETC.

"Flébili sponsae juvenemve ráptus... "La mayor fidelidad al texto del argentino no admite dudas.
Verdad es que, como dijo Don Andrés Bello (también traductor tímido aunque fidelísimo de Horacio) toda traducción del Latino tiene que ser "una imperfectísima representación del original", dado que no tienen nuestros modernos latines (el español no es sino un latín moderno, y más el italiano, dice Bello) los recursos de la lengua madre en cuanto al logro de la concisión heroica (máxima prez de un idioma) y de los trazos pregnantes y escultóricos. Por eso justamente hay que estudiar latín; si todo gran poeta es de suyo intraducible, mucho más los latinos y griegos. Y es una vergüenza que en los países germánicos y sajones se estudian a fondo el latín en la adolescencia (que es cuando hay que estudiarlo) y en los nuestros se haya abandonado desastrosamente como se verá al final. Con resultados desastrosos para nuestra cultura, por cierto.
Por tanto, toda traducción castellana convierte a Quinto Horacio Flaco en un Horacio Gordo (como Fray Luis de León) o bien descarnado como el intendente Corregidor de Burgos Ciudad, Don José Antonio de Horcasitas y Porras; el cual se propuso traducir a Horacio con el solo objeto de "mostrarla concisión que cabe en la lengua castellana" y tradujo la famosa Arte Poética en solas 462 sílabas, dejando caer por fuerza una cantidad de ideas o matices della. Puede verse en Menéndez Pelayo ("Horacio en España",  pag.129) un ejemplo desta tentativa de laconizar nuestra lengua- cuyo resultado es solamente "barbarizarla".
En la Argentina no se han traducido nunca todas las Odas en verso. Juan Cruz Varela, según Gutiérrez José María, "dejo traducidas las Odas de Horacio en su mayor parte"- no impresas todavía, según Menéndez Pelayo. Don Bartolomé Mitre tradujo, desmayada aunque correctamente, algunas; que están al final de sus Obras Completas- y no llegaron al conocimiento del erudito santanderino. J. M. Larsen,"profe­sor de la universidad, director del colegio Liceo de la Plata", dejó impresas una versión del "Arte Poética"^1 al alcance de los niños" (?) y el libro I de las Odas, en prosa; y un sacerdote, Policarpo Segovia, los libros III y IV, idem. Como curiosidad anotemos que un misionero franciscano, que vivió largos años en el Perú y en la Argentina, Antonio Oliver, dejó manuscrita una traducción de las "Poesías líricas de Quinto Horacio Flaco, en verso castellano" hecha en el, siglo XVIII y que se perdió en el XIX, sin haber sido impresa: fatalidad que pido a Dios no alcance a la de Meyer, en estos momentos de barbarie argentina.
Esta versión completa de las Odas y algunos Epodos en verso llena pues el vacío entre nosotros; por cierto con gran altura. Por respetos de honestidad, Meyer no ha incluido en su libro los dos "épodos" VIII y XII "Ad anum libidinosam,, e "In anum foedam",  igual que hizo Javier de Burgos; mas tradujo con gran elegancia el mejor y quizás único maduro del Epodon (obra juvenil de Horacio) el conocidísimo Ep. II acerca de la Vida Retirada, traducido y después imitado por Fray Luis de León:
"Beatusille quiprocul negotiis
Ut priscagens mortalium          
¿Qué es lo que hace la inmortalidad y perenne juventud de Horacio? ¿Por qué todos los grandes poetas "de las regiones occidentales del mundo " (como diría Donoso- y hoy todas las regiones son "occiden­tales") y aún los escolares escueleros se han doblado sobre sus páginas duras?
Su "curiosa felicitas": la más breve respuesta es la del rétor Quintiliano; la cual se puede traducir (el latín está lleno de trampas para el hispano semiculto) por "peregrinos aciertos". Es muy vago por cierto; pues los "aciertos" de Horacio cubren todo el campo de la lírica, y van desde el juguete galante al majestuoso himno; como el grave "Carmen Saeculare", henchido de un ancho soplo moral y religioso. El poeta invoca en el "tempore sacro" a todos los dioses tutelares de Roma, comenzando por Diana la Virgen Cazadora, y el Sol su hermano, el cual "ojalá nunca pueda ver en su curso algo mayor que la Urbe"
"possis nihil urbe Roma
Vísere majus!"
y después de enumerarlos con sus atributos, y recordar en una henchida estrofa ("Jam mari terraque manus potentes") las actuales glorias del Imperio, suplica a sus dioses lares el mayor don posible, las sanas costumbres y el retorno a la antigua integridad:

"Jam fides et Pax et Honos Pudorque
Priscus et neglecta*redire Virtus-
Audet apparetque beata pleno
Copia cornu       "

"Lealtad y Paz y Pundonor antiguo
Y olvidada Virtud, hacia nosotros
Ya osan volver, y la Abundancia vuelca
Cuerno repleto"

Lo que pasa con Horacio es que aprovechó al máximo los extraor­dinarios recursos que da a su lengua la declinación de los nombres, ahorradora del engorro de nuestras preposiciones y nuestros "que" y "de" y el hipérbaton y los quiasmos de tan gran efecto intelectual y poético, que de allí derivan. Dese modo puede hacer poemas como de mármol o de bronce, que al mismo tiempo se mueven en toda clase de ritmos, ora triscadores, ora tiernos, ora majestuosos -ora todo junto; como en la famosa Oda III del I, "A Virgilio"-, de tan espantable actualidad, que parece predecir los peligros y penas del actual tecnicismo, incluso en la audacia de los "vuelos interplanetarios"; que, no olvidemos, Icaro Dedaleo fue el primero que intentó; con mal resultado:

"Audax omnia perpeti
Gens humana ruit per uetitum nefas...
Expertus vacuum Dedalus aera
Pennis non homini datis...

En los fríos corredores del Colegio Salvador, presidiendo como un pretor la peligrosa entrada de los muchachos las mañanitas de invierno (subprefecto de la 7 brigada) me veo en estos momentos de nuevo repitiendo de memoria las mejores Odas para olvidar la escarcha y aprovechar el tiempo: la graciosa, movida y colorida Oda de la entrada de la primavera "a Sexto", por ejemplo, que interrumpe el perfecto cuadrito de la danza de Venus y "las gracias decentes" en el reflorecer del paisaje, con la campanada sorda y abrupta del recuerdo de la Pálida Muerte

Pallida mors aequo pulsat pede pauperum tabernas
Regunque turres, O beate Sexti

y contrapone al tremor de la "vida breve"
"Vitae summa brevis spem nos vetat inchoare lortgam"
un consejo epicúreo; que el Padre De Jouvency expurga por poco casto en su "Horacio ad Delphinum".
Horacio es simplemente "toda la lira". Sus Poemas líricos no pueden ser superados ni tampoco vertidos perfectamente. Por bella que sea una traducción de Horacio, será siempre una Bella Infiel.
A los que hablamos un dialecto (aquí muy desportillado) de la egregia lengua que él habló, nos han privado destos tesoros intelectuales hombres groseros y poco educados. El poeta T. S. Elliot y el teólogo novelista C. S. Lewis amonestan a los ingleses del peligro de lanzar a los altos estudios a los jóvenes, desprovistos del contacto con la antigua sapiencia y el ejercicio intelectual (el más fino y sutil que existe) de las luchas y dominio de las lenguas perfectas. Ellos son sajones; nosotros latinos: la monición es aquí diez veces más grave.
Dejemos a los mentecatos que preguntan:"¿Para que sirve el la­tineen las manos vengadoras de Lucy Dowling:
EL DERECHO A NO SABER LATIN
La República Argentina ha conquistado a no poco precio el derecho a no saber latín. No recordamos bien si esa conquista fue hace un sesquicentenario o simplemente hará unos 50 años. Lo que sabemos es que hay que conservarlo y evitar a toda costa que se pierda. "Pérditum non est hallátum"
El operativo "unítas"- nos dicen los locutores de Radio; y está muy bien. Es fácil de ver que esa palabra latina viene de la palabra porteña "cuntas", y es parienta próxima de "Universitas, veritas, charitas, y bonitas". Que se embromen los yanquis, los inventores del ya famoso "operativo" que pronuncian "únitas", creyendo que viene del yanqui "únity". Le enseñaremos a los yanquis, y mucho más a los antiguos romanos inventores del latín- que fueron todos fachistas como he visto en una vista fenómena- que los argentinos somos independientes en todo, tenemos libertad de prensa y se nos da una de la sintaxis, de la prosodia y de la morfología, como dice Risieri.
El mismísimo día que escuché el "unítas", un "scholar" inglés aunque nacido en Barracas (que por cierto fue olím alumno mío) dio una conferencia por Radio Nacional, donde dijo que Shakespeare tenía por divisa este mote latino: "Quod te nutrit te destruít", así, con las dos "ues" largas; y después citó el "Enrique II" de Marlowe (que fue según él que escribió a escondidas todas las obras de Shakespeare, gran descubri­miento moderno que pertenece a la alta cultura) y dijo: "Regem occidere nolite timere".  La conferencia no fue mala del todo, pero lo, estupendo della fueron los latines. ¡Así! ¡Bien! ¡Meta y ponga! ¡Que se embromen los europeos! Cuando Roberto Payró vino de Europa, cuentan que el vence­dor del Paraguay fue al puerto a recibirlo, y le dijo todo con tentó: "¿Sabes Robi lo que he hecho todo este tiempo? Pues he traducido la Divina Comedia de Dante..." A lo cual Payró que venía medio de copas, le respondió:" Bien hecho mi General! A estos gringos hay quejo"
Dicen que un académico de la Republicana Academia Argentina de Letras, autor de una historia de la Literatura Argentina en ocho tomos (cuyo nombre se sabe aunque se calla) tradujo el "Odi profanum vulgus et arceo" de Horacio en esta forma: "El vulgo profana la oda que da asco". También dicen y es verdad porque yo lo he visto, que en una edición para las escuelas del Facundo publicada por la casa Estrada, la publicadora y comentadora del libro traduce en una nota el "Quantum mutatus ab illo" virgiliano por "cuantos cambios para ello"! Por ese "labor impróbus" de anotar así el librito, le pagaron no sé cuánto.
Un abogado conocido mío me hizo pedir que le pusiese en un papel unas cuantas razones de derecho natural (no jurídicas pues esas él las debe saber mejor que yo) en contra del secuestro del judío Eichman, con el fin de hacer un alegato; y mechó después las líneas que yo le ofrecí con no menos de 12 latinajos, casi todos pateados, desfigurados, escupidos y traídos por los cabellos... ¡Oh témporas, oh moras!
¿Para qué diablos se meten a decir latines si no saben latín?- dice la gente sencilla. Pues sencillamente para mantener el derecho de la nación a no saber latín, y proclamarlo a todos los vientos; pues ese es uno de los fundamentos de la democracia y la libertad de prensa-¡No faltaba mas!- el cual derecho es uno de los mas característicos y fisiognómicos de nuestra refinada cultura, que tantos millones nos cuesta. Solamente en sueldos para "subsecretarios de cultura", que hay como 25 y ninguno sabe latín, al contrario (como dijo el gallego cuando le preguntaron en el buque que si ya había comido) se han expendido en el país mas dineros que el que le dan a Monseñor Caggiano para los curas. ¡Y más bien expendido! ¡Jusjusjurandus!
Hace poco han traducido en Buenos Aires un discurso o lección del gran poeta yanquinglés T. S. Elliot dirigido a la Asociación Clásica de Cambridge, en que este famoso escritor proclama el deber del inglés de SABER latín; pues de lo contrario según el dicho poeta se desmejoraría y deterioraría la literatura inglesa.
No dudo que será verdad, pero con nosotros eso no corre: que estudien ellos, y que hagan libros y libros y nosotros los traducimos y en un momento los jorobamos a todos los yonis, como dijo muy bien Payró; a cambio de las Malvinas, les robaremos todo lo que ellos estudien. A estudiosos nos ganarán; pero lo que es a vivos....
¿No está mejor dicho "escribido" que "escrito"? No está mucho mejor "reduto" que "reducto", aunque para ellos es mejor la palabra "reducido"? Y que necesidad de latín hay para saber que "latente" significa "lo que late"?
Digo y afirmo altamente que Homero no sirve para nada, que no sabe escribir, y encima ya está traducido, incluso por nuestro Lugones que no sabía latín; y hoy día se duda mucho, según he leído en "El Correo Vespertino" que Homero haya escrito en latín.
Está probado que el latín y el griego atrasan el desarrollo intelec­tual de la viveza argentina. Un bachiller de Harrows (que aquí es una simple tienda) o de Stonyhurst sabrá hacer hexámetros latinos y podrá leer al griego Carolus Durán en su texto, pero es un niño; tanto que un muchachito nacional de los nuestros es un macho.
No se necesita estudiar mucho latín para saber que "Infandum regina yules" (que está citado en las obras de Freud, traducción Balles­teros) es el final de un famoso hexámetro, como le enseñó el profesor de Psicología Profunda en la Facultad de Idem a mi sobrina Yénifer. Para mí el mejor hexámetro que se ha hecho en el mundo es el de Lope de Vega que dice:
"El amor con el amor El desdén con el desdén Y si te dan escozor Escozoria tu también Y mucho más y mejor".
Con la mineralogía podemos encontrar petróleo y uranio; con hacer versos latinos no se come, ni siquiera con castellanos, como decía mi amigo el autor de "La grela jailaife". Estudiando bien y a fondo tres idiomas vivos en el Bachillerato, además de otras 18 materias, les podemos dar 10 vueltas a los que saben 50 lenguas muertas, como los alemanes. Yo, que quieren, de ser mi paisano MacKay, haría estudiar también el lunfardo. ¿Quieren lengua mas viva que esa?
EL Latín es cosa de curas, y ¿que ganan los curas argentinos con saber latín? Fíjense y verán que los curas que menos latín saben son los que llegan a Obispos.
El derecho a no saber latín es para nosotros tan sagrado como la libertad. No sabiendo latín, la lengua "nacional" se diferenciará tanto de la española que no tendrán mas remedio los gallegos que hacerse a un lado con su Lope de Beiga y su Meléndez Pelagio, y representar en Madrid a Florencio A. Sanche, si quieren conocer la América y el nuevo arte de hacer comedias. Allá dicen que nuestro español es muy pobre. Que se esperen un poco: "de la piojosa nace la abundosa", como dijo nuestro gran vate Carlos de la Púa.
Estudiar latín en una nación joven como la nuestra es un verda­dero pecado contra natura. Que estudien los viejos. ¿Supo latín Urquiza?¿Supo latín Sarmiento?¿Supo latín Mitre? el cual tradujo "Beati Quorum." por "beatos los que en una asamblea tienen número"? Supo latín el gran Ingenieros, por si acaso? Y no vivieron y engendraron y progresaron? Jinajo; más que los otros que sabían latín!
. Opino y altamente afirmo que el Director general de la Cultura en nuestro país, no menos que el Superintendente Supremo de la Educación Genital y Mental, no deben saber latín (Dios nos libre y guarde!) ni francés, ni castellano, sino solamente idioma nacional y freudismo; tradición que es menester conservar "celociter et velociter", como si dijéramos. Dios nos libre que perdiéramos ahora la gloriosa tradición de los que nos dieron patria (infandus dictus!); de que otro modo podría llegar el día en que un gallego inmundo como ese Villegas que escribió el "Sarmenticida", o el otro Carlos Pereyra que escribió "Sarmiento y Alberdi", o el otro Alberto Junco que escribió "Sangre de Castilla Fecunda", lleguen a escribir mejor que nuestro gran (ya esta dicho arriba).
Hay que luchar ante todo contra la falsificación. Es el principal mal del país. Es un vicio que está creciendo tanto, que para poner un ejemplo gracioso, allá en mi terruño del Chaco unos avivados se metieron a falsificar la yerbamate con flor de sapo y mío-mío (botánicamente "idyscus") y le salía más caro que hacerla con yerbamate derecho viejo, y perdieron una ponchada de pesos por darse el gusto de embromar a la gente: símbolo de la enseñanza en nuestro país, dijo el Obispo Iriarte. Pues bien, si llegáramos a estudiar bien el latín falsificaríamos nuestro ser nacional, que nos distinge del mundo entero y nos diferencia telúricamente, (y como si dijéramos ex imis funditus basamentis) de los europeos.
Hay dos clases de argentinos solamente: Los argentinos europeos, y los argentinos que gobiernan. Y los segundos son los mejores,- sin quitarle con esto nada a nadies.

Miss Lucy Dowling
(Copiado por L. C.)

jueves, 28 de agosto de 2014

Castellani y el desarrollo de la Psicología en la Argentina

Prof. Dra. María Andrea Piñeda, "El Padre Leonardo Castellani y la Psicología Argentina", Revista de Historia de la Psicología (2005, vol. 26, nº 1).

María Andrea Piñeda es licenciada y doctora en Psicología, profesora de la Facultad de Ciencias Humanas de la Universidad Nacional de San Luis y directora de su Museo de Historia de la Psicología, es --además-- investigadora del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET).






martes, 26 de agosto de 2014

Curso "Leer a Castellani" por el Dr. Verdera


Estimados amigos:

Realizare próximamente el curso "Leer a Castellani", en Buenos Aires. Lo he dado desde hace tres años en doce ciudades de nuestro querido país, con muy buena recepción, pero como afirma el Evangelio, "nadie es profeta en su tierra", no pude concretarlo nunca en mi querida Buenos Aires. Por sugerencias de amigos, daremos,Dios mediante, el mismo, en la CABA, los días viernes 19 y 26 de septiembre y 3 de octubre, en Suipacha 119, Primer piso, de 19 a 21 hs. 

En este Curso, hemos elegido el siguiente desarrollo:


Viernes 19 de septiembre 
·         “¿Por qué Castellani hoy? Las razones que tenemos para leer al Padre Castellani”. “Semblanza de su vida. Castellani íntimo. Anecdotario”.
·         “Cómo leer a Castellani: sugerencias humildes de un constante lector de su obra”.

Viernes 26 de septiembre
 
·         “Actualidad del Apokalysis en el pensamiento del Padre Leonardo Castellani (sus implicancias para la comprensión del denominado nuevo orden mundial).”
 
Viernes 3 de octubre
 
·         “Castellani y el fariseísmo”.
 
 
En base a los temas a desarrollar, se entregaran materiales a los cursantes, para que sigan activamente el desarrollo de los temas y planteen sus inquietudes e interrogantes. Dichos materiales se constituyen con extractos textuales d 
 
En base a los temas a desarrollar, se entregaran materiales a los cursantes, para que sigan activamente el desarrollo de los temas y planteen sus inquietudes e interrogantes. Dichos materiales se constituyen con extractos textuales del Padre Castellani  sobre los temas desarrollados.
 
Informes e inscripción en los lugares abajo señalados. Se recomienda inscripción previa, ya que hay vacantes limitadas.
 
El costo del Curso completo es de 200$. Les aviso con tiempo, pues por razones de espacio, tendremos que limitar las inscripciones. Las mismas pueden hacerse en mi correo particular o en el del programa, que abajo señalo. Cobraremos un arancel de $ 200 por el total del curso, para cubrir gastos del lugar y del material que se entregara a los cursantes, para la lectura y discusión.

Hugo Alberto Verdera
Tel. part.; (011) 4768-0237
Tel. cel.: (011) 3595-0237
Correo electronicos:

domingo, 24 de agosto de 2014

Ediciones raras: "Freud en cifra"

Primera edición de 1966, a cargo de Cruz y Fierro Editores, con tapa diseñada por el artista Juan Ballester Peña; 71 páginas.


viernes, 22 de agosto de 2014

Castellani, Duhalde y Ortega Peña: Libros de Encuentro

Año 7. Edición número 324. Domingo 3 de agosto de 2014

Fue el libro, en los sesenta, lugar apropiado para la disputa pero también para la confluencia. Allí, se dirimieron cuestiones que tenían que ver con la “política del pasado” y “con la historia del presente”. Pero fue allí, también, en donde convergieron hombres de distintas generaciones pero de patrióticos sueños comunes. Es en el libro en donde Leonardo Castellani se encontró con Rodolfo Ortega Peña y con Eduardo Luis Duhalde.
Eran los nombrados en segundo término, responsables de Sudestada, empresa de corta vida pero de calado profundo que empapó de visión nacional a los jóvenes de la clase media que paulatinamente se arrimaban al peronismo. Y Castellani fue uno de los autores de esa editorial.

miércoles, 20 de agosto de 2014

La pesadilla

La Iglesia actual no está inspirada por el Espíritu de Dios. Muchas cosas que pasan en la Iglesia de hoy, sería impiedad nefasta atribuirlas a Dios. Habría que renunciar al sentido moral y aun a la más tenue idea del Dios del Evangelio.

Conmigo la santa madre Iglesia no se ha portado como madre. Se ha portado de un modo inicuo, injusto, maligno, cruel e impecable. No se ha portado ni siquiera de un modo humano. He aquí una experiencia directa e irreductible, que no puedo eliminar ni interpretar al revés con ningún conato ni esfuerzo posible. Es una visión inmediata, como la de los ojos; más que la de los ojos. Visión mía propia, que no puedo comunicar a nadie. Pero yo la sé.

(Seguir leyendo...)

sábado, 16 de agosto de 2014

La poesía de Castellani

Mala o buena, la poesía del P. Castellani refleja bastante de su alma. Compartimos a continuación una recopilación que hemos encontrado casualmente en Scribd.




Nos informan que la selección de poesías fue sacada del sitio http://hjg.com.ar/txt/lc/poesia.html

miércoles, 23 de julio de 2014

Antologías...




Leonardo Castellani (Antología). Selección, con una introducción de Luis Vizcay. Ediciones Culturales Argentinas (Secretaría de Cultura, Ministerio de Educación y Justicia). Buenos Aires, 1962. 130 pp.

"Luis Vizcay" era Luis Castellani Vizcay, sobrino del Padre, hijo mayor del Dr. Luis Oscar Castellani Contepomi y de la Sra. Isabel Vizcay Diez.


domingo, 13 de julio de 2014

Ediciones raras: "Los papeles..."

Segunda edición de Los Papeles de Benjamín Benavides realizada en México en 1967. Eran 409 páginas de 17 x 12 cm., con tapa rústica con solapas.





viernes, 11 de julio de 2014

Tres traducciones poéticas

(Tomado de Literatura & Traducciones.)



ARIETTE III
 Il pleure dans mon cœur
 Comme il pleut sur la ville
 Quelle est cette langueur
 Qui pénètre mon cœur?

 O bruit doux de la pluie
 Par terre et sur les toits!
 Pour un cœur qui s'ennuie,
 O le chant de la pluie!

 Il pleure sans raison
 Dans ce cœur qui s'écœure.
 Quoi! nulle trahison?
 Ce deuil est sans raison.

 C'est bien la pire peine
 De ne savoir pourquoi,
 Sans amour et sans haine,
 Mon cœur a tant de peine!

*
Llueve en mi corazón
como en la villa llora
que es esta desazón
que entra en mi corazón…?
Ruido dulce de agüita
por tierra y en el techo
Para un alma con cuita
Oh el canto del agüita.
No hay razón, corazón
que te descorazonas. . .
¡Qué! ¿Ninguna traición?
Es llanto sin razón.
Y no hay peor dolor
que no saber porqué
sin odio y sin amor
siento tanto dolor…
 
SCHLIESSE
Schliesse mir die Augen beide
mit den lieben Händen zu!
Geht doch alles, was ich leide,
unter deiner Hand zur Ruh.

Und wie leise sich der Schmerz
Well' um Welle schlafen leget,
wie der letzte Schlag sich reget,
füllest du mein ganzes Herz…
*

Ciérrame los dos ojos con tus manos
Piadosas y por mí gastadas
Y morirán mis sufrimientos vanos
Mis sueños truncos, mis odios paganos
En tus manos amadas.
Y el viejo corazón, qué suave y fuerte
Su último golpe en inmortal murmullo
Dará con voluntad de vida y muerte
Para no verte más y siempre verte
Lleno de ti, y enteramente tuyo.
 
DIE BOTSCHAFT
Mein Knecht! steh auf und sattle schnell,
Und wirf dich auf dein Roß,
Und jage rasch durch Wald und Feld
Nach König Duncans Schloß.

Dort schleiche in den Stall, und wart,
Bis dich der Stallbub schaut.
Den forsch mir aus: "Sprich, welche ist
Von Duncans Töchtern Braut?"

Und spricht der Bub: "Die Braune ist's",
So bring mir schnell die Mär.
Doch spricht der Bub: "Die Blonde ist's",
So eilt das nicht so sehr.

Dann geh zum Meister Seiler hin,
Und kauf mir einen Strick,
Und reite langsam, sprich kein Wort,
Und bring mir den zurück.

*
Escudero
Toma el mejor palafrén.
Vete a la ciudad corriendo
Corriendo a todo correr
A ver cuál es la que casa
De las dos hijas del Rey.
Escudero
Has de hacerme esta merced:
Preguntar cuál es la novia
De las dos hijas del Rey
Si es la rubia, ven y dímelo
Ven, amigo, ven
No te tardes, no demores:
Mata el ágil palafrén
Corre, apura, aguija, vuela
Por el campo y por la míes,
Vuela, vuela, que mi vida
Va en los cascos del corcel. . .
Si es la morena, no corras,
No te apures, no hay por qué.
Ven tranquilamente, amigo,
No les destroces la mies
No me mates el caballo
No te ahogues con la sed. . .
Sino párate un momento
En la Puerta de Algazel
Donde vive un cordelero
Y cómprame un buen cordel.

 
 

jueves, 10 de julio de 2014

Jauja


Reverendo Padre Leonardo Castellani

De Kirkegord a Tomás de Aquino – Apéndice II.
Su Majestad Dulcinea, página 101.


El año cincuenta – y, antes del 60 (no recuerdo la fecha) – acabé de leer meditadamente el gran tratado de Kirkegord “Posdata definitiva no científica a las Nonadas Filosóficas”, después de haber leído otras obras menores para alcanzar su comprensión. El libro me fascinó (o más elegante me impactó) de tal modo que ese mismo día escribí el poema kierkegordiano Jauja , el mejor de los míos (esto quizá no sea decir mucho) con una facilidad no ordinaria, como si alguien me lo dictase.

Uso allí la alegoría de un viaje arriscado por mar a una de las Islas Afortunadas para corporizar el “Itinerarium Mentis” del místico danés; como Fray Juan de Yepes usó la de una subida a la montaña, Santa Teresa el ingreso a la cámara más íntima de un palacio, el Inglés Bunyan el de un viaje a pie plagado de obstáculos y peripecias alegóricas; y así otros poetas místicos.

La escrición del poema, que va aquí en apéndice, me dejó la impresión de que el danés me había ayudado, como se lo pedí, lo cual significaba que se había salvado y estaba con Dios, lo cual se puede tener por superstición (y Uds. caros lectores pueden tenerlo) pero en mí es convicción soberana.

El poema comienza:

Yo salí de mis puertos tres esquifes a vela
y a remo a la procura de la Isla Afortunada
que son trescientas islas, mas la flor de canela
de todas es la incógnita que denominan Jauja:
hirsuta, impervia al paso de toda carabela,
la cedió el Rey de Rodas a su primo el de León
sólo se aborda al precio de naufragio y procela
y no la hallaron Vasco de Gama ni Colón.
O
Rompí todas mis cosas, implacable exterminio,
mi jardín con sus ramos de cedrón y de arauja,
mis libros de Estrabonio de Plutarco y de Plinio
y dije que iba a América, no dije que iba a Jauja.
Pinté verdes los cascos y los remos de minio
y las vela como alas de halcón y de ilusión,
quedé sin rey ni patria, refugio ni dominio,
mi madre y su pañuelo llorando en el balcón.
O
Muchas veces la he visto, diferentes facciones,
Diferentes lugares, siempre la misma Jauja:
sus árboles, sus frondas floridas, sus peñones
sus casas, maderamen del más perito atauja:
su señuelo hechicero de aromas y canciones
enfervecía el celo de mi tripulación
mas desaparecían sus mágicas visiones
apenas la ardua proa tocaba el malecón.
O
La he visto entre las brumas, la he visto en lontananza
a la luz de la luna y al sol de mediodía
con sus ropas de novia de ensueño y esperanza
y su cuerpo de engaño decepción y folía.
esfuerzo de mil años de huracán y bonanza,
empresa irrevocable pues no hay volver atrás,
la isla prometida que hechiza y que descansa
cederá a mis conatos cuando no pueda más.
O
Surqué rabiosas aguas de mares ignorados,
cabalgué sobre olas de violencia inaudita,
sobre mil brazas de agua con cascos escorados
recorrí la traidora pampa que el sol limita
desde el cabo de Hatteras al golfo de Mogados
dejando atrás la isla que habitó Robinsón
con buena cara al tiempo malo y trucos osados
al hambre y los motines de la tripulación.
O
Me decían los hombres serios de mi aldehuela
“Si eso fuera seguro con su prueba segura
también me arriesgaría, yo me hiciera a la vela,
pero arriesgarlo todo sin saber, es locura…”
Pero arriesgarlo todo justamente es el modo,
pues Jauja significa la decisión total,
y es el riesgo absoluto, y el arriesgarlo todo
es la fórmula única para hacerla real.
O
Si estuviera en el mapa y estuviera a la vista
con correos y viajes de ida y vuelta y recreo,
eso sería negocio, ya no fuera conquista
y no sería Jauja sino Montevideo.
Dar dos recibir cuatro, cosa es de petardista,
Jauja no es una playa —Hawaii o Miramar—.
No la hizo un matemático sino el Gran Novelista,
ni es hecha sino para marineros de mar.
O
Las gentes de los puertos donde iba a bastimento
risueñas me miraban pasar como a un tilingo,
yo entendía en sus ojos su irónico contento
aunque nada dijeran o aunque hablaran en gringo,
doncellas que querían sacarme a salvamento
me hacían ojos dulces o charlas de pasión,
la sangre se me alzaba de sed o sentimiento,
mas yo era como un Sísifo volcando su peñón.
O
Busco la isla de Jauja , sé lo que busco y quiero
que buscaron los grandes y han encontrado pocos,
el naufragio es seguro y es la ley del crucero,
pues los que quieren verla sin naufragar, son locos…
quieren llegar a ella sano y limpio el esquife,
seca la ropa y todos los bagajes en paz,
cuando sólo se arriba lanzando al arrecife
el bote y atacando desnudo a nado el caz.
O
Busco la isla de Jauja de mis puertos orzando
y echando a un solo dado mi vida y mi fortuna;
la he visto muchas veces de mi puente de mando
al sol de mediodía o a la luz de la luna.
Mis galeotes de balde me lloran: ¿Cuándo, cuándo?
Ni les perdono el remo, ni les cedo el timón.
Este es el viaje eterno que es siempre comenzando,
pero el término incierto canta en mi corazón.

O

O

Oración

Gracias te doy Dios mío que me diste un hermano,
que aunque sea invisible me acompaña y espera,
claro que no lo he visto, pretenderlo era vano,
pues murió varios siglos antes que yo naciera,
mas me dejó su libro que, diccionario en mano,
de la lengua danesa voy traduciendo yo,
y se ve por la pinta del fraseo baquiano
que él llegó, que él llegó.

 

sábado, 28 de junio de 2014

Los Hippies


14-II-68. LOS HIPPIES. — Por lo que hemos podido informarnos son unos loquitos sueltos, no todos malos, aunque indecentes, que se pasan tremendamente del gallinero al patio en cuanto la policía los dejan. Parecería son un síntoma morbo­so de la juventud joven. Con la Educación que les da el Ministerio de Educación NULA; los miasmas que andan en el ambiente, el clima de pesimismo, descontento y males inminentes que se respira, el desorden dureza hipocresía de la sociedad capitalista... de repente algunos mu­chachitos dan un reventón que pare­ce un acto de desespero o antiahogo. Con lo cual por supuesto no ganan nada, al contrario.


Periscopio. Revista Jauja N° 16-17 (Abril-Mayo 1968)

Blog Rock'n'Roll Music

miércoles, 25 de junio de 2014

Corpus Christi

HOMILÍA DE CORPUS CHRISTI - PADRE LEONARDO CASTELLANI





Festejamos el Santísimo Sacramento del Altar: leemos un trozo de la promesa de la Eucaristía; y en la Epístola, su Institución narrada por San Pablo en la Primera a los Corintios: "Dominus Jesús, in qua nocte tradebatur...": "El Señor Jesús, la noche en que fue entregado...".

Los tres Sinópticos narran también la Institución; y comienzan con esa palabra de Cristo: "Desiderio desideravi hoc Pascha manducare vobiscum, antequam patiar.": Con deseo he deseado comer esta Pascua con vosotros antes de padecer. En hebreo, la repetición de una palabra hace el superlativo: "con deseo he deseado", como en castellano cuando decimos: "con mucho, pero mucho deseo"; significa "muchísimo deseo".

Con muchísimo deseo Cristo deseó la Institución de la Eucaristía en su Última Pascua y Cena. No deseó su Pasión: en el Huerto dijo: "Padre, si es posible, pase de mí este cáliz", y aquí dice: "Antes de que yo padezca". Eso no se puede desear, ese cáliz colmado de dolores, humanamente; y Cristo era humano. Deseó la Eucaristía porque era el Misterio del Amor, el signo y el sello de su amor a los hombres; no a los hombres en general, sino a cada uno dellos, a mí: particularmente a los suyos: "vobiscum" —con vosotros. Cristo tuvo aquí una enajenación mística y la expresó con gran sobriedad.

Si uno se asoma al Misterio del Amor de Dios humanado a través de esta frase, se asoma a un abismo: solamente Cristo pudo decir y hacer eso. Nosotros amamos a los hombres... Sí: Américo Ghioldi ama a toda la Humanidad en general, dijo en un discurso: eso es fácil; decirlo sobre todo. Pero si yo voy por la calle, digo cada cosa de cada uno de los pobres gatos que cruzo, que si me oyeran me correrían; después me corrijo, por supuesto; pero después; yo digo después: "Tienen un alma, Dios me manda amarlos"; o por lo menos digo: "Tienen dos pies como yo y caminan." Amar a la Humanidad en general es fácil; amar bien a los hombres particulares, a nuestros amargos hermanos los hombres, es difícil —sobre todo cuando uno ve la espléndida manada de siete autos juntos a toda velocidad por la Avenida Caseros. Hablo por mí.

Cristo amó a todos los hombres en particular, los presentes y los futuros —a mí en particular; y por eso instituyó un sacramento en el cual Él se hace humildemente comida, un pedacito de comida, para todos los hombres y para mí en particular.

Eso es tener una capacidad de amar inmensa, solamente posible a un Dios —a un Dios hecho hombre. Con gran deseo deseó poner ese sello a su amor, dar esa muestra incomparable. Nosotros no tenemos ese gran deseo de recibirlo ("Nosotros": hablo por mí), pero algún deseo tenemos, puesto que nos arrastramos a pie o en colectivo a la iglesia a recibirlo. Nosotros no podemos tener ese gran deseo con nuestras propias fuerzas; solamente podemos tener el deseo de tenerlo. Él lo puede dar; a veces lo da. Nosotros sin Él nada podemos.

—¿Ud. ama mucho a Dios? —Así lo espero: mucho o poco, no sé. Mi amor a Dios, si vamos a mirarlo de cerca, consiste en rezar una cantidad de oraciones vocales sencillas, en tener un constante propósito de no hacer daño a nadie, y en querer ser "honrado" lo más posible, sin serlo algunas veces. Ser honrado significa ser veraz con los otros y consigo mismo, no significa tan solamente no robar; y ser así veraz significa vivir en la realidad; en la realidad moral, que es la realidad propia del hombre. Todos los males que hay en el mundo universo vienen de que los hombres, de una u otra manera, nos salimos de la realidad real; nos inventamos otra realidad; a veces incluso le trazamos programas a Dios, de lo que debe hacer.

La Prudencia, que es la primera y la madre de las virtudes morales, consiste simplemente en discernir la realidad moral; pero ahora la palabra "Prudencia" significa algo como cautela, precaución, astucia, y a veces hasta pillería; ése es un mal sentido de la palabra; habría que llamar ahora a esa Primera Virtud Cardinal "discernimiento" o "discriminación". ¿De qué? De la realidad, o sea, del Ser. El que posee la virtud de prudencia, posee todas las otras virtudes; y el que no la tiene, no tiene ninguna otra virtud. Y las virtudes son para hacernos vivir en la realidad más real, sacarnos de todo error, imaginación o ficción. Veracidad.

Nuestro amor de Dios es prudente, a veces demasiado prudente —en el mal sentido; y a veces IMprudente. Hablo por mí. Una vez cuando yo oía sermones en vez de decirlos, oí un sermón en una Parroquia sobre el amor de Dios —creo que este mismo día de Corpus. El Predicador dijo literalmente: "Cuando uno ha cumplido todos los mandamientos, ¿ya ama a Dios? No todavía. Si además ha cumplido todos los consejos evangélicos, ¿ya ama a Dios? No todavía..." Yo, que estaba en primera fila, dije en voz alta: "¡Pero eso no es poco, canastos!" No sé si me oyó, mis vecinos me miraron enojados. Vuelto a casa, escribí una carta al Superior de esos Religiosos, diciéndole debía retirar de la predicación a ese Religioso; el cual después habló de no sé qué "arrobos cristianos" y "enajenaciones místicas", que yo nunca he tenido; y él tampoco probablemente. Yo le escribí al Superior que Jesucristo había dicho: "El que me ama, que cumpla los mandamientos; y entonces el Padre y yo vendremos y estaremos con él"; y desde entonces el negocio compete más bien al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo que a nosotros.

El Domingo siguiente fui a Misa esperando que el Superior hubiese retirado al Predicador; y lo veo adelantarse muy orondo y empezar otro sermón irreal. Yo me volví a una viejita a mi lado, y le pregunté: "¿Cómo se llama ese Padre?" "Es el Padre Superior", me dijo. "Aquí la hicimos", dije yo. No volví más a esa Parroquia, porque como me conocían, me iban a echar. Yo había firmado la carta: "Leonardo Castellani, Visitador clandestino de Parroquias."

Perdonen este cuento poco piadoso, pero el Cura Brochero decía que nunca había que predicar sin contar algún cuentito; pero éste no es cuentito sino sucedido de pe a pa. Ha sido para decir que el amar a Dios no puede consistir en tener "arrobos cristianos" ni "enajenaciones místicas". Si alguno de Uds. los tiene, mejor para él; yo no los tengo. Yo he llorado a veces leyendo una novela, pero comulgando jamás he llorado.

Para acabar, amar a la Humanidad es fácil, amar a este prójimo o a esta prójima es difícil —amarlo bien; y amar a Dios es fácil y difícil: es fácil entenderlo y es difícil hacerlo. El amor de Cristo hacia nosotros es un abismo, es una cosa inmensa: "Con gran deseo he deseado..." Pero el saber esto no ha de hacernos "antropomorfar" a Dios; Cristo es humano pero no es antropomorfo. "Antropomorfismo" significa hacer a Dios igual a nosotros o quizás un poquito inferior a nosotros: es un error o abuso mental. No hemos de pensar el amor de Dios como una camaradería entre iguales, o como el amor de mi padre y madre, ni como el amor de dos novios, ni como el amor ya firme y tranquilo de dos casados, ni siquiera como el amor de los Santos, que tienen arrobos cristianos y enajenaciones místicas. Es mayor que eso, es inmenso.

Pero así como es inmenso, así es también de inmensa su pérdida, si lo perdemos por nuestra culpa. El Evangelio del próximo Domingo trae la Parábola de los Invitados', y ella dice que los invitados a la cena que rechazaron la cena fueron pasados a cuchillo y la ciudad incendiada. Cristo no encontró nada mejor que una masacre para significar el rechazo del amor de Dios, la perdición eterna; y se quedó corto. "Quia Deus zelotes es Tu" —dijo el Profeta judío: "Porque Tú eres un Dios celoso." "Porque el amor es fuerte como la muerte y los celos son duros como el infierno" —dijo otro Profeta judío. Estos judíos...

No hemos, pues, de decir como Don Babel Manitto, un criollo que conocí cuando chico: "Dios es bueno; si no hace más el pobre, es que no puede." Podría ser que escarbando en esa opinión teológica, uno encontrara que Don Babel Manitto dijo más de lo que sabía; pero lo que él quiso decir es que Dios era un viejito lleno de buenas intenciones, como Illia, pero que no hacía nada, o hacía muy poco; pero el pobre seguía siendo bueno. Y así no es Dios. Es celoso, es omnipotente, es justiciero.

Hoy día es mejor ser deudor que acreedor: somos deudores de Dios, mejor así. Si a mí todo el mundo me dijera que soy un santo, a lo mejor yo me creía que Dios me debía algo. Por suerte en mi vida me han dicho muchísimas veces más que soy un chiflado, que no un santo.

Perdonen otra vez que en vez de hablar del amor de Cristo a nosotros haya hablado más bien del amor a Cristo de mí. Si alguno tiene mucho más amor que eso, lo cual es muy posible, bien, dichoso él. Yo lo que no quiero es darme pisto con lo que no tengo; ni tampoco hacer sermones "irreales" —ni tampoco sermones piola— NUEVA OLA.


Domingueras prédicas II, Ediciones Jauja, 1998.

Tomado del blog Syllabus.